John Tschohl: el principal
experto mundial en servicio, asegura que lograr que los clientes regresen una y
otra vez (y no se vayan con la competencia), es el talento gerencial más
codiciado del mundo. Aquí están los ocho pasos que recomienda para brindar un
servicio de excelencia.
1. Enfócate en la estrategia. Es
vital el compromiso de largo plazo de la dirección general y todos los mandos
superiores. El cambio es imposible sin una voluntad real "desde
arriba". La gran ventaja: desarrollar un correcto plan de servicio al
cliente te posicionará 10 años adelante de tu competencia. Podrán copiar tus
precios, pero no podrán imitar tus habilidades.
2. Vuélcate al cliente. Enfoca
toda la organización hacia un mismo objetivo: hac
er de la empresa un "negocio de servicio al cliente". Los procedimientos deben facilitarle la vida. Muchas organizaciones están más preocupadas de "su negocio" que de atender al "verdadero jefe", sin entender que "él" es realmente el negocio. La pregunta es: ¿qué puedes hacer para orientarte más al cliente?
3. Valora la velocidad. Las cosas
no se hacen mañana, sino ahora. Eso significa facilitar procesos y,
probablemente, despedir a la gente que no ayuda a adquirir la velocidad
requerida para atender a los clientes a través de un servicio extraordinario.
El objetivo es facilitarles a los clientes hacer negocios contigo.
4. Contrata a las personas
correctas. Es determinante incorporar a la empresa personas que "amen a
los clientes". Luego, es imprescindible tratarlos bien y reconocer sus
logros. Una cultura de servicio al consumidor implica, necesariamente, valorar
y premiar el aporte de los trabajadores.
5. Déjalos decidir. Cada empleado
debe aprender a tomar decisiones en forma rápida y correcta. La meta es una
sola: hacer que el cliente esté feliz con el producto o servicio que le
entregamos.
6. Entrena a tu equipo. Sin
excepciones, debes entrenarlos a todos, continuamente (si es posible, cada
cuatro o seis meses). Es una inversión que ayudará a mejorar la calidad del
trabajo diario y el servicio real a cada cliente. Ninguna empresa pasa el mismo
comercial de TV durante 10 años. Renovarse es una obligación.
7. Elimina lo que no necesitas.
En muchas organizaciones existe un gran desperdicio en personas y procedimientos.
El propósito es ahorrar dinero y traspasar estos beneficios a los clientes.
Ellos y tu negocio lo agradecerán.
8. Mide los resultados. Si llevas
a la práctica los siete primeros puntos, mide el impacto financiero de tu
estrategia y demostrar cómo evolucionó el negocio: ganancias reales,
participación de mercado, venta promedio por cliente, etc. Es la mejor forma de
reenergizar a la empresa para volver al punto N° 1 y comenzar de nuevo.


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